La mutilación genital femenina (MGF) afecta a 140 millones de niñas y mujeres en todo el mundo. Después que el procedimiento causó la muerte de una niña indígena recién nacida en Colombia, el F-ODM trabajó con el pueblo Embera Chami para transformar la práctica de la MGF desde adentro de la propia comunidad, ayudando a encontrar una alternativa con el mismo significado cultural pero sin arriesgar la salud de las niñas Embera.