La mano de Florinda Ganán hila la lana que usa para tejer fajas con diseños tradicionales de las comunidades indígenas altoandinas de Ecuador. Con apoyo del F-ODM, mujeres artesanas crearon una cooperativa de ahorro y crédito y mejoraron la producción y marketing de sus productos. Al contribuir con el ingreso del hogar y administrarlo, las mujeres adquirieron una función más prominente en sus comunidades y ganaron respeto por su independencia y el derecho a organizar. Foto: Carla Gachet/ Iván Kashinsky