Jóvenes filipinos que culminaron cursos apoyados por el F-ODM de capacitación en servicio técnico en computación. Cerca de 1,5 millones de jóvenes filipinos de ambos sexos están desempleados, y muchos emigran buscando un futuro mejor. Para aumentar las oportunidades de empleo y ofrecer a la juventud otras alternativas, el F-ODM ofreció capacitación en aptitudes empresariales, de vida y migración segura a docentes, jóvenes ya graduados de la escuela, organizaciones locales y miles de escuelas secundarias. Estudiantes de secundaria en riesgo recibieron subsidios educativos para reducir las tasas de deserción.