Las comunidades indígenas rurales en el altiplano peruano sufren las consecuencias del cambio climático que afecta los cultivos tradicionales como papa, maíz y quínoa. El F-ODM apoyó una campaña de comunicación que incluyó emisiones radiales en Quechua, la lengua local, para alentar a los agricultores a adoptar medidas tales como recolección de agua, reforestación con especies nativas, protección de la biodiversidad, prevención de incendios forestales y sobrepastoreo.